En la víspera del vigésimo regreso al primer lugar,
Doy inicio a este viaje, realizado 10 veces atrás,
La constancia llega a ser relajante,
Y el silencio parece llamar.
Los antiguos miran desalmados como lo que en ellos fue hoy no es más que un recuerdo,
Y yo, el único actual como ellos, miro con desprecio y horror dentro de tantos ojos muertos,
Porque hoy el sentido no existe, la amibición no persiste y no hay nada más lejano que lo nuestro.
El viejo sabio te aconseja y te somete a un prueba,
Más dura que cualquier cosa que recuerdas,
Sufres la mayor caída de tu existencia,
Y el como levantarte, supera toda tu experiencia,
Pues ese descubrimiento, será una lección de vida más importante de lo que piensas.
Pues quien más que tú debería regocijarse por el simple hecho de tener elección,
Si sólo de eso carecías al ser arrebatada desde la abundancia hacia la perdición,
Para no poder negar 6 semillas que hoy se han vuelto cadenas que crearon el opuesto de 98 años de historia bajo los cuales nos encontramos atrapados,
Y que hoy tanto anhelamos.
En días como hoy deseo volver a ser ese niño que murió tanto tiempo atrás,
Para dormir tan plácidamente sin nada más en mi mente que los sueños que me mantienen despierto hoy, y mil veces más,
Y no tener que preocuparme de que existe un mundo allá afuera esperando a devorarme cuando llegue la hora de despertar.
¿Qué es esto que nubla mi pensamiento,
Que identifico como amor,
Pero que nunca siento?
1 de septiembre de 2010
5 de agosto de 2010
Porque prendo una vela y me pongo a pensar...
¿Cuánto tardan tus ojos en acostumbrarse a la oscuridad?
¿Cuánto tardas en valorar la sutileza de la luz de mi vela?
¿Cuánto tardas en distinguir mis palabras de aquellas bajo tan tenue iluminar?
¿Cuánto tardas en ver lo que tus ojos no alcanzan al estar cubiertos por tan apreciada plenitud?
¿Cuánto tardas en llegar a este lugar?
¿Cuánto tardas en apreciar esta esta quietud que tan estruendosamente te llama?
¿Cuánto tardas en valorar un aire tan puro que al respirarlo te hace sentir más viva que nunca jamás?
¿Cuánto tardas en escuchar un silencio tan profundo como no puedes imaginar?
¿Cuánto tardas en darte cuenta que sobre ti hay más estrellas de las que puedes contar?
¿Cuánto tardas en entender el mensaje que trae un viento que nunca volverás a escuchar?
¿Tardas más que el fuego en alcanzar el fondo de la existencia?
¿Tardas más que aquel fondo que al ser revelado extingue mi luz y con ella mi inspiración?
¿Tardas más que estas palabras?
¿Tardas más que la oscuridad en llegar?
¿Cuánto tardas en valorar la sutileza de la luz de mi vela?
¿Cuánto tardas en distinguir mis palabras de aquellas bajo tan tenue iluminar?
¿Cuánto tardas en ver lo que tus ojos no alcanzan al estar cubiertos por tan apreciada plenitud?
¿Cuánto tardas en llegar a este lugar?
¿Cuánto tardas en apreciar esta esta quietud que tan estruendosamente te llama?
¿Cuánto tardas en valorar un aire tan puro que al respirarlo te hace sentir más viva que nunca jamás?
¿Cuánto tardas en escuchar un silencio tan profundo como no puedes imaginar?
¿Cuánto tardas en darte cuenta que sobre ti hay más estrellas de las que puedes contar?
¿Cuánto tardas en entender el mensaje que trae un viento que nunca volverás a escuchar?
¿Tardas más que el fuego en alcanzar el fondo de la existencia?
¿Tardas más que aquel fondo que al ser revelado extingue mi luz y con ella mi inspiración?
¿Tardas más que estas palabras?
¿Tardas más que la oscuridad en llegar?
1 de agosto de 2010
El Viaje
Camino llamado por imágenes que no puedo recordar,
Hacia un lugar que si existe es sólo en tu recuerdo,
Asaltado por trozos de memorias tan inconexos como el mismo destino.
En ese entonces eramos dos y el suelo bajo nuestros pies era tan verde y suave que nada más podíamos desear,
Hoy soy sólo uno y el suelo bajo mis pies es tan duro y gris que no se de dónde proviene aquella certeza de dirigirme al mismo lugar.
En ese entonces una rosa roja coronaba un imponente y hermoso portal,
Hoy dicha rosa contrasta con un portal tan oscuro y diferente que sólo ella confirma nuestra anterior presencia en este lugar.
En ese entonces la vida abundaba, la felicidad se respiraba y la paz se podía sentir,
Hoy hay sólo formas de vida cuya única advertencia es la inercia que mantiene en su rutina a aquellas almas tan vacías, la felicidad no es más que un recuerdo y el caos se apoderó del lugar.
En ese entonces sólo éramos dos, caminamos por un viejo sendero dando vueltas sumergidos en sonrisas que parecían eternas con sólo nuestro amor como testigo de un día que se negaba a terminar,
Hoy soy sólo yo, desesperado recorro el mismo sendero ya indistinguible y llevo las manos hacia mi cabeza dando vueltas en busca de respuestas entre cientos de los mios que de mi tan solo tienen una imagen pues ninguno de ellos recuerda este lugar.
Hacia un lugar que si existe es sólo en tu recuerdo,
Asaltado por trozos de memorias tan inconexos como el mismo destino.
En ese entonces eramos dos y el suelo bajo nuestros pies era tan verde y suave que nada más podíamos desear,
Hoy soy sólo uno y el suelo bajo mis pies es tan duro y gris que no se de dónde proviene aquella certeza de dirigirme al mismo lugar.
En ese entonces una rosa roja coronaba un imponente y hermoso portal,
Hoy dicha rosa contrasta con un portal tan oscuro y diferente que sólo ella confirma nuestra anterior presencia en este lugar.
En ese entonces la vida abundaba, la felicidad se respiraba y la paz se podía sentir,
Hoy hay sólo formas de vida cuya única advertencia es la inercia que mantiene en su rutina a aquellas almas tan vacías, la felicidad no es más que un recuerdo y el caos se apoderó del lugar.
En ese entonces sólo éramos dos, caminamos por un viejo sendero dando vueltas sumergidos en sonrisas que parecían eternas con sólo nuestro amor como testigo de un día que se negaba a terminar,
Hoy soy sólo yo, desesperado recorro el mismo sendero ya indistinguible y llevo las manos hacia mi cabeza dando vueltas en busca de respuestas entre cientos de los mios que de mi tan solo tienen una imagen pues ninguno de ellos recuerda este lugar.
31 de julio de 2010
Memorias de un mero espectador
He nacido en el fin de un mundo sin razón, surgido de un imperialismo impulsado por la avaricia y la ambición, producto de un personalismo que marcaba la decadencia de la vieja tierra que lo vio nacer, donde las raíces son tan difusas que casi no existen, donde no existe un sentido de identidad, pues dónde habría este de encontrarse si somos producto de un sincretismo carente de alma, inmisericorde con la potencialmente rica mitología y tradición que nos podía abordar, un lugar de conformismo y mediocridad cuyo pasado y leyendas no son más que justificaciones y excusas para vanidades y barbaries, donde se rinde culto a viejos mortales divinizados por sus propagandistas quienes ocultan aquellos actos que los distinguen de los dioses.
Carente de orígenes, irrespetuoso de su pasado, indiferente de su cultura, ignorante de su historia, un rebaño que no se respeta, simplemente hace lo que se le dice y sigue al resto, oportunista y desvergonzado, el seno de una humanidad cuyo respeto por la tierra que la vio nacer se perdió hace mucho de todo deseo y recuerdo, preocupados sólo por si mismos no se dan cuenta de que siguiendo tan recto camino la tierra muere con ellos.
Un pueblo que vive para trabajar y no realiza que la vida puede ser vivida y el pasado que ignora alberga un futuro que de ser descubierto sería mucho más brillante.
Un mundo del cual afortunadamente soy sólo testigo, pues vivo mientras ellos mueren.
Carente de orígenes, irrespetuoso de su pasado, indiferente de su cultura, ignorante de su historia, un rebaño que no se respeta, simplemente hace lo que se le dice y sigue al resto, oportunista y desvergonzado, el seno de una humanidad cuyo respeto por la tierra que la vio nacer se perdió hace mucho de todo deseo y recuerdo, preocupados sólo por si mismos no se dan cuenta de que siguiendo tan recto camino la tierra muere con ellos.
Un pueblo que vive para trabajar y no realiza que la vida puede ser vivida y el pasado que ignora alberga un futuro que de ser descubierto sería mucho más brillante.
Un mundo del cual afortunadamente soy sólo testigo, pues vivo mientras ellos mueren.
12 de julio de 2010
Yesterday
Ayer me senté y la paciencia se convirtió en mi mayor virtud,
Esperé que llegaras a ese lugar donde aseguraste tu presencia iba a encontrar,
Esperé que llegaras y te dieras cuenta de cuántas palabras de las que están frente a ti, son para ti,
Esperé dejar atrás los días en que la espera era la consagración de tan ilusa ilusión,
Esperé nunca volver a mirar atrás,
Esperé solo preocuparme por lo que el destino me pueda deparar,
Esperé, esperé y esperé,
Hasta llegar al día de hoy,
¿Hoy?
Hoy es tan lejano a ti que ni siquiera lo quiero mirar.
Esperé que llegaras a ese lugar donde aseguraste tu presencia iba a encontrar,
Esperé que llegaras y te dieras cuenta de cuántas palabras de las que están frente a ti, son para ti,
Esperé dejar atrás los días en que la espera era la consagración de tan ilusa ilusión,
Esperé nunca volver a mirar atrás,
Esperé solo preocuparme por lo que el destino me pueda deparar,
Esperé, esperé y esperé,
Hasta llegar al día de hoy,
¿Hoy?
Hoy es tan lejano a ti que ni siquiera lo quiero mirar.
22 de junio de 2010
Tonight is the night
Esta noche es la noche en que me siento como un niño una vez más, un niño que hace tanto tiempo no vive que apenas lo puedo recordar, ese niño con ganas de ser hombre, sin ninguna preocupación más que algo tan simple que hoy parece no importar, cuando el mundo es tan sencillo, simple y vacío que 5 segundos lo pueden llenar, esos segundos han dejado atrás la rutina de la vida dos veces ya, la primera, todo lo contrario a lo que antes quería y pensaba que podía sentir, la segunda, consecuencia de la primera, ¿la tercera?, la tercera es tan lejana a las anteriores que temo nisiquiera poderla identificar, al menos hasta ahora.
20 de junio de 2010
Do you believe in destiny?
Aquel día desperté con una extraña sensación, el mundo parecía más aburrido que de costumbre, me vi superado por la rutina y me pregunté cuál era el sentido de la vida, para qué nacer, pasar años estudiando, sólo para pasar el resto trabajando, para acabar olvidado en tu lecho de muerte.
Cuando te haces estas preguntas y asumes tantas cosas como verdades, el mundo te da una patada en la boca y no te queda más remedio que ver las cosas tal y como son, y las preguntas cambian, y tu con ellas, piensas que habría pasado si hubieses tomado aquella oportunidad, pero no logras darte cuenta que si la hubieses tomado serías otra persona haciéndose un conjunto completamente diferente de preguntas.
Es cuando esas ramificaciones parecen llevarte al lugar correcto y dudas lo que siempre has creido, la rutina parece ser sólo un recuerdo y comienzas a preguntarte si existe tal cosa como el destino.
Mi lugar fue en el momento más rutinario del día, aquel en que las preguntas son siempre las mismas y aún no abres los ojos. Me encontraba en aquel medio de transporte público cuya cantidad de usuarios se multiplicó increiblemente ante la habilitación de tan nefasto proyecto de transporte que era la prueba de que de la teoría al hecho hay un mar de distancia.
Fue entonces cuando las decisiones parecieron encajar perfectamente para crear ese momento y comencé a pensar que la vida no era lo que creía. Te das cuenta de las decisiones que no sabías que habías tomado, como quedarte hablando con alguien en lugar de irte, fueron esas pequeñas decisiones las que me llevaron a ella tiempo atrás, y las que me llevaron a entrar exactamente por esas puertas.
Yo sabía muy bien quien era ella, habíamos hablando tantas veces antes, aunque nunca como ahora, ella no sabía que yo era el mismo, no sabía que yo era él, pero después de unas cuantas palabras se dió cuenta, no habríamos llegado a tal conversación de lo contrario, entonces la miré a los ojos y le dije:
- ¿Crees en el destino?
- ¿Destino?
- Si, a veces pienso que el mundo es demasiado pequeño para tantas coincidencias.
- ¿Soy yo una de ellas?
- Puede ser.
Cuando te haces estas preguntas y asumes tantas cosas como verdades, el mundo te da una patada en la boca y no te queda más remedio que ver las cosas tal y como son, y las preguntas cambian, y tu con ellas, piensas que habría pasado si hubieses tomado aquella oportunidad, pero no logras darte cuenta que si la hubieses tomado serías otra persona haciéndose un conjunto completamente diferente de preguntas.
Es cuando esas ramificaciones parecen llevarte al lugar correcto y dudas lo que siempre has creido, la rutina parece ser sólo un recuerdo y comienzas a preguntarte si existe tal cosa como el destino.
Mi lugar fue en el momento más rutinario del día, aquel en que las preguntas son siempre las mismas y aún no abres los ojos. Me encontraba en aquel medio de transporte público cuya cantidad de usuarios se multiplicó increiblemente ante la habilitación de tan nefasto proyecto de transporte que era la prueba de que de la teoría al hecho hay un mar de distancia.
Fue entonces cuando las decisiones parecieron encajar perfectamente para crear ese momento y comencé a pensar que la vida no era lo que creía. Te das cuenta de las decisiones que no sabías que habías tomado, como quedarte hablando con alguien en lugar de irte, fueron esas pequeñas decisiones las que me llevaron a ella tiempo atrás, y las que me llevaron a entrar exactamente por esas puertas.
Yo sabía muy bien quien era ella, habíamos hablando tantas veces antes, aunque nunca como ahora, ella no sabía que yo era el mismo, no sabía que yo era él, pero después de unas cuantas palabras se dió cuenta, no habríamos llegado a tal conversación de lo contrario, entonces la miré a los ojos y le dije:
- ¿Crees en el destino?
- ¿Destino?
- Si, a veces pienso que el mundo es demasiado pequeño para tantas coincidencias.
- ¿Soy yo una de ellas?
- Puede ser.
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