Paradójicamente un sueño lo despertó y lo transportó de vuelta a la realidad y esa mañana se propuso comenzar a vivir y dejar de soñar, no depender de algo tan efímero y pasajero a lo que nunca podía regresar y descubrió que la verdad y el mundo frente a sus ojos no era tan malo como recordaba.
Entonces apareció ella y por primera vez todo pareció perfecto con los ojos abiertos, los días se hicieron semanas y cada momento con ella era mejor que el anterior, sin embargo los sueños aún lo acechaban y lo tentaban, ella percibía su inseguidad, y un día le preguntó si esas voces al otro lado de la línea le daban miedo.
- Si, miedo, miedo de que esa voz de hecho sea yo intentando despertarme de ti, mi mejor sueño.
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